jueves, 31 de marzo de 2011

Carter hablará con Obama sobre la liberación de 'los cinco' cubanos detenidos en EEUU

Condenados hace más de 12 años

Carter hablará con Obama sobre la liberación de 'los cinco' cubanos
detenidos en EEUU
MADRID, 31 Mar. (EUROPA PRESS) -


El ex mandatario norteamericano Jimmy Carter ha anunciado que
hablará con el presidente Barack Obama sobre la liberación de 'los
cinco' cubanos condenados hace más de 12 años en Estados Unidos por
presuntos delitos de espionaje, pues considera que el juicio al que
fueron sometidos "fue muy dudoso".

El anuncio lo ha hecho el miércoles Carter en una entrevista a la
periodista de la televisión cubana Arleen Rodríguez Derivet, poco
después de la rueda de prensa que ofreció al finalizar su visita de tres
días a Cuba en la que ha reclamado la liberación de estos hombres que La
Habana considera presos políticos.

El grupo de 'los cinco' está conformado por Gerardo Hernández, René
González, Antonio Guerrero, Ramón Labañino y Fernando González Llort.
Todos ellos fueron detenidos el 12 de septiembre 1998 por el FBI en
Estados Unidos, donde han sido acusados --entre otros delitos-- de
"conspiración para cometer espionaje" a favor del entonces Gobierno de
Fidel Castro.

Desde hace más de 12 años, Cuba mantiene una intensa campaña
internacional para lograr que la justicia norteamericana excarcele a
estos cinco hombres que estaban en Estados Unidos recogiendo información
sobre supuestos atentados que estarían planificando organizaciones de la
oposición contra el régimen castrista.

En "conversaciones privadas" con "líderes norteamericanos", como el
ex mandatario George W. Bush y Obama, "he hablado acerca de la
liberación de estas personas", ha revelado el también premio Nobel de la
Paz. "En mi opinión, tengo dudas en cuanto a estas extensas condenas a
las que fueron sometidas estas personas", ha agregado.

Carter ha anunciado que "cuando regrese" a Estados Unidos tiene
previsto "conversar" con Obama sobre este caso que ha empeorado aún más
el clima de tensión entre estas dos naciones que rompieron relaciones
diplomáticas hace medio siglo.

"Una de las razones, ya sean culpables o no, es que ya han pasado un
largo tiempo en prisión, más de 12 años; es decir, que ya han sido
castigados adecuadamente, aún cuando hayan sido culpables", ha señalado
en la entrevista a la cadena cubana, recogida por el diario oficial
'Granma'.

'Los cinco' cumplen en diferentes cárceles penas que van desde los
15 años hasta la prisión de por vida. Las condenas de tres de ellos
fueron reconsideradas tras varios recursos. Pero el caso que La Habana
cataloga como el más grave es el de Hernández que fue sentenciado a dos
cadenas perpetuas más 15 años de prisión, porque se incluyó en el juicio
su presunta participación como informante en el derribo en espacio
cubano de un avión de la organización disidente 'Hermanos al rescate'.

Cuba ha agotado ya casi todas la vías legales que tenía a su
disposición para lograr la liberación de 'los cinco', incluyendo habeas
corpus y consideraciones de sentencias. Según los familiares de los
detenidos, la última palabra la tiene ahora Obama quien, dadas las
circunstancias, es el único que puede firmar un indulto.

"Reconozco las limitaciones dentro del sistema judicial de Estados
Unidos, y espero que el presidente pueda conceder este indulto; pero
esta es una decisión que solamente puede tomar el propio presidente"
Obama, ha subrayado Carter.

"No me correspondería decirle al presidente lo que debe hacer; pero
el presidente, tanto antes como ahora, sabe que mi opinión es que el
juicio de 'los cinco' fue muy dudoso, que se violaron normas", ha aclarado.

En este contexto, Carter pide que se contemple la posibilidad de que
'los cinco' puedan ser liberados "conjuntamente" con el contratista Alan
Gross, condenado en La Habana a 15 años de prisión por repartir equipos
de comunicación en la isla de manera ilegal. "Pensamos que es inocente
de cualquier delito", ha reiterado el ex mandatario, que se reunió el
miércoles con el empresario detenido.

Precisamente el caso Gross ha sido uno de los temas con lo que se ha
especulado desde el inicio de la visita de Carter, de 86 años, que ha
acudido a la isla por invitación del Gobierno de Raúl Castro. Desde un
comienzo se había barajado que el premio Nobel de la Paz iba a
interceder por la excarcelación del contratista, pero el martes aclaró
que su objetivo en la isla era contribuir a mejor las relaciones con la
Casa Blanca.

Versiones no oficiales sobre un eventual canje de prisioneros
circularon tras el arresto de Gross en diciembre de 2009, pero el pasado
febrero Jonathan Farrar, jefe de la Oficina de Intereses, aclaró a
'Voice of América' que ambos gobiernos no han planteado "nunca" la
posibilidad de hacer un intercambio entre el contratista y 'los cinco'.

RELACIONES EEUU-CUBA

En la entrevista a la televisión estatal, Carter ha retomado el tema
sobre la diplomacia entre Washington y La Habana y ha asegurado que "la
mayoría de los cubanos desean que existan relaciones normales con
Estados Unidos, y la gran mayoría de los norteamericanos también desean
que existan relaciones normales con Cuba".

"Considero que en los últimos años ha habido algunos progresos
porque, incluso, la opinión pública dentro de los círculos de Miami y de
los cubanoamericanos, incluso, los más jóvenes dentro de esa comunidad
desean que se levante este bloqueo económico y tener oportunidades
normales para poder viajar en ambas direcciones: de Estados Unidos a
Cuba y de Cuba a Estados Unidos, esto es un cambio", ha resaltado.

Durante su estancia en la isla, Carter se reunió con su "amigo
personal" el ex mandatario cubano Fidel Castro, con quien abordó las
complicadas relaciones entre estas dos naciones. También sostuvo un
encuentro con un grupo de opositores, aunque no precisó más detalles de
los ofrecidos en la rueda de prensa, sin embargo, ha destacado: "Haremos
todo lo posible para que se produzcan cambios económicos en Cuba".

http://www.europapress.es/latam/politica/noticia-cuba-eeuu-carter-hablara-obama-liberacion-cinco-cubanos-detenidos-eeuu-20110331173221.html

jueves, 24 de marzo de 2011

Murió uno de los abogados de los cinco espías

Política

Murió uno de los abogados de los cinco espías
DDC
Madrid 24-03-2011 - 1:16 pm.

El estadounidense Leonard Weinglass representaba a Antonio Guerrero.

El conocido abogado estadounidense Leonard Weinglass, representante
legal de Antonio Guerrero, uno de los cinco agentes del gobierno cubano
condenados en Estados Unidos por espionaje, murió el miércoles en Nueva
York, informó el sitio oficial en internet Cubadebate, citando a
"personas allegadas a él".

Weinglass, de 78 años, no logró recuperarse de una operación para
extirparle un cáncer, indicó la publicación.

Graduado en la Escuela de Leyes de Yale en 1958, durante su carrera
Weinglass representó a acusados como Abbie Hoffman y los "Siete de
Chicago", juzgados por conspiración e incitación a la violencia por su
actuación durante las protestas contra la guerra de Vietnam y los
violentos enfrentamientos con la policía en la Convención Nacional
Demócrata de 1968.

También, a la actriz Jane Fonda; a la activista Angela Davis, absuelta
de una acusación de asesinato, y a Daniel Ellsberg, que en 1971 filtró a
la prensa documentos del Pentágono sobre la guerra de Vietnam que
ayudaron al la salida del presidente Richard Nixon.

Antonio Guerrero, uno de los cinco agentes a los que La Habana presenta
como "luchadores antiterroristas", fue condenado en 2001 a prisión
perpetua por conspiración e intento de infiltrar organismos militares de
Estados Unidos a fin de reunir y transferir información secreta.

En octubre de 2009, una jueza federal de Miami rebajó la pena a 21 años
y 10 meses, después de que una corte de apelaciones considerara excesiva
la pena fijada y ordenara dictar una nueva sentencia.

http://www.diariodecuba.com/cuba/3766-murio-uno-de-los-abogados-de-los-cinco-espias

miércoles, 23 de marzo de 2011

Espía convicto declara que es inocente

Publicado el miércoles, 03.23.11

Espía convicto declara que es inocente
By JAY WEAVER
jweaver@miamiherald.com

Gerardo Hernández, el único acusado hallado culpable de conspiración
para cometer homicidio con relación al derribo de aviones de exiliados
de Miami en el Estrecho de la Florida por parte del gobierno cubano,
dijo en una nueva declaración jurada que él no tuvo nada que ver en la
supuesta conspiración y que su condena a cadena perpetua debería
suspenderse.

Hernández, de 45 años, presentó el affidávit en el tribunal federal de
Miami en un intento de conseguir que se le juzgue de nuevo tras perder
apelaciones que llegaron al Tribunal Supremo contra su veredicto de
culpabilidad de conspiración por la muerte de los cuatro hombres de
Miami que volaban en los aviones de los Hermanos al Rescate en 1996.

``Antes de los sucesos del 24 de febrero de 1996 y hasta el momento
presente, yo no sabía y no sé nada sobre supuestos planes de derribar a
tiros aviones de los Hermanos al Rescate'', dijo Hernández, quien fue
hallado culpable asimismo en el 2001 de conspiración para espionaje.

``Ninguna de las acciones que llevé a cabo con anterioridad al 24 de
febrero de 1996 se propusieron tomar parte de plan alguno de ese tipo, y
yo tampoco estaba al tanto de que acción alguna de mi parte contribuiría
a un supuesto plan de ese tipo, si existió alguno'', escribió Hernández
en el affidávit, el cual apoya su petición de hábeas corpus presentada
el año pasado en Miami.

Hernández y otros miembros de los llamados Cinco de Cuba fueron
condenados por los papeles que jugaron en una red de inteligencia
enviada de La Habana para espiar dentro de la comunidad exiliada y las
instalaciones militares del sur de la Florida. Su misión declarada era
de frustrar violentas campañas de los militantes del exilio para
derrocar al gobernante cubano Fidel Castro.

Ellos se infiltraron en el grupo de exiliados Hermanos al Rescate,
quienes volaban regularmente en misiones de rescate en busca de balseros
cubanos así como para echar volantes políticos en La Habana. Ellos
trataron además de penetrar el Comando Sur en Miami y la Base Aérea de
la Marina de Guerra de Boca Chica en Cayo Hueso.

En su petición de hábeas corpus para regresar ante los tribunales,
Hernández alegó que su abogado original, Paul McKenna, le brindó una
`'asistencia inefectiva'' --un factor necesario para conseguir un nuevo
juicio-- porque centró demasiado su defensa en el hecho de que el
tiroteo ocurrió de manera legal dentro del territorio de Cuba, y no
sobre aguas internacionales, como sostenía la fiscalía y el jurado acabó
concluyendo. Como resultado, McKenna no pudo combatir el cargo de
conspiración para cometer homicidio con la suficiente fuerza, de acuerdo
con la petición. McKenna se ha negado a hacer declaraciones sobre el tema.

En su affidávit, Hernández dijo que su abogado debió tratar de separar
su caso de conspiración para cometer homicidio de los demás acusados
cubanos que fueron juzgados con él. ``Si yo hubiera sabidoo eso, hubiera
insistido en ejercer mi derecho a testificar en mi defensa en el juicio
por conspiración para cometer homicidio para mostrar lo erróneo de la
interpretación dada por la fiscalía de las pruebas, y ofrecer la verdad
al jurado'', escribió en el affidávit, presentado por el abogado de
apelaciones Richard Klugh.

``El no tuvo participación alguna en el derribo de los aviones en
1996'', dijo Klugh el martes en una conferencia de prensa telefónica.

Pero el jurado federal de 12 personas concluyó que Hernández, líder de
los cinco espías cubanos, se comunicó con sus jefes de la inteligencia
cubana con relación a otros dos agentes que se habían infiltrado en los
Hermanos al rescate y volado con ellos. Los jurados concluyeron que los
oficiales de inteligencia cubana transmitieron mensajes radiales en
clave, advirtiendo a Hernández que los otros agentes no debían volar en
ninguna misión de los Hermanos entre wl 24 y el 27 de febrero de 1996.

Los dos agentes --René González y Juan Pablo Roque-- recibieron
instrucciones de usar frases clave en sus comunicaciones radiales con
los controladores del tráfico aéreo cubano si no podían evitar el volar
con los Hermanos en esas fechas.

González fue hallado culpable de ser un agente de Castro como parte de
los Cinco de Cuba. Roque regresó a Cuba justo antes del incidente de
febrero de 1996.

Los Cinco de Cuba ganaron reputación de héroes en la isla. Pero Gerardo
Hernández, quien dirigió en Miami la Red Avispa, fue el único agente
hallado culpable en relación con el derribo de los aviones, y el único
en ser condenado a cadena perpetua.

El resto de los implicados fueron hallados culpables de ser agentes
cubanos no registrados o de cargos de espionaje.

http://www.elnuevoherald.com/2011/03/23/908036/espia-convicto-declara-que-es.html

martes, 22 de marzo de 2011

Cuban spy claims innocence in downing of plane

Posted on Tuesday, 03.22.11

Cuban spy claims innocence in downing of plane
By CURT ANDERSON
AP Legal Affairs Writer

MIAMI -- In a new appeal, a convicted Cuban spy insists he is innocent
of any role in shooting down exile planes that dropped pro-democracy
leaflets in 1996 on the communist island and helped rescue migrants in
the ocean.

"I came to Florida in service to my country, unarmed, to contribute to
end violence against my people and therefore to save lives," Gerardo
Hernandez, 45, said in a sworn statement filed in Miami federal court.
"That I would be charged with a conspiracy to murder was the furthest
thing from my thinking and reality."

Hernandez is one of the so-called Cuban Five, convicted in 2001 of
spying in the U.S. He is also the only one serving a life sentence for a
murder conspiracy conviction arising from the Brothers to the Rescue
planes that were shot down by Cuban fighter jets, which killed four men.

Attorneys for Hernandez are asking U.S. District Judge Joan Lenard to
throw out his conviction and sentence, based in part on his new claims
filed Monday.

In the documents, Hernandez contends he was never told that he could
have been tried separate from the others on the murder conspiracy
charge. If he had, Hernandez said he would have testified in his own
defense that he was innocent, something he did not do in the spy trial.

Attorney Richard Klugh said Hernandez could not testify in the spy trial
because he would have had to admit on the stand that he was a Cuban
agent and could not call his co-defendants as witnesses.

"He clearly had no involvement in the shootdown in 1996," Klugh said.
"Clearly there was a clamor for someone to take responsibility for it,
but Gerardo Hernandez is not responsible."

The Miami U.S. attorney's office had no immediate comment.

Hernandez said in the affidavit he was unaware of any Cuban plan to
shoot down the exile planes. Instead, he said he was involved in a plan
labeled "Operation Venecia" to call international attention to their
purported violations of Cuban sovereignty.

"The idea that Cuba would elaborate a plan to confront those planes on
international waters was to me, and still is, absurd and irrational,"
Hernandez said in the affidavit.

In one new wrinkle, Hernandez also said that he was replaced for several
months by an agent known as "A-4" or "Miguel," who took possession of a
computer disk the spies used to decode messages from Havana. That's
significant because Hernandez said he did not have the disk when he
supposedly sent a message warning that no Cuban agents should fly on the
exile planes from Feb. 24-27 in 1996.

The Brothers to the Rescue planes were shot down Feb. 24.

His affidavit also contends U.S. prosecutors portrayed a commendation he
received and a promotion as linked to the downing of the planes. In
fact, Hernandez said, he was promoted from lieutenant to captain along
with dozens of others strictly based on length of service.

Hernandez has lost several other appeals, while three of the Cuban Five
had their sentences reduced in 2009 because they never obtained top
secret U.S. information - despite efforts to do so - from military
installations such as the Miami-based Southern Command and Key West's
Boca Chica Naval Air Station. The five are hailed as heroes in Cuba.

http://www.miamiherald.com/2011/03/22/2127535/cuban-spy-claims-innocence-in.html

miércoles, 16 de marzo de 2011

Gross y los Cinco: ¿tiempo de cambio?

Política

Gross y los Cinco: ¿tiempo de cambio?
Miguel Fernández-Díaz
Miami 16-03-2011 - 3:47 am.

Washington y La Habana tienen ya sus respectivos condenados por
espionaje con marcado interés por liberarlos.

Alan Philip Gross es el primer ciudadano de Estados Unidos molido en el
trapiche del artículo 91 del Código Penal (1987), que prescribe de 10 a
20 años de cárcel o pena de muerte a quien, en interés de un Estado
extranjero, ejecute un hecho con el objeto de que sufra detrimento la
independencia del Estado cubano o la integridad de su territorio. La
empresa Development Associates International (DAI) lo envió a Cuba, con
visa de turista, a ejecutar un programa contratado por la Agencia para
el Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID), que incluía
repartir laptops y teléfonos celulares dizque en la comunidad judía.

No es plausible que USAID, DAI y Gross desconocieran que el lugar de
ejecución del contrato es una isla donde se prohíbe a particulares
adquirir mimeógrafos (Resolución 180-96 del Ministerio de Comercio
Interior). Luego de dar pita suficiente para que Gross viajara a Cuba
seis veces en 2009, Castro mandó a prenderlo el 3 de diciembre de ese
año, cuando Gross se disponía a volar de regreso a EE UU. El canje por
los cinco espías penitentes de la Red Avispa se vislumbró desde que Raúl
Castro soltara en sesión de la Asamblea Nacional, el 20 de diciembre de
2009, que ese ciudadano norteamericano, eufemísticamente denominado
contratista, se dedicaba al abastecimiento ilegal con sofisticados
medios de comunicación vía satélite en contra de nuestro pueblo. Al
concluir el juicio este 5 de marzo, la nota oficial repicó que Gross
tomó parte directa en proyecto subversivo para intentar derrocar la
Revolución, con empleo de sofisticadas tecnologías para crear redes
clandestinas fuera del control de las autoridades.

El debido proceso

Según el artículo 107 de Ley de Procedimiento Penal (1977), las
diligencias previas al juicio se realizan en el plazo más breve posible,
sin exceder de 60 días, pero pueden prorrogarse hasta seis meses y aun
por "nuevo término". Como este último no se precisa en la ley, queda a
la discreción del Fiscal General y así se que explica que Gross fuera
enjuiciado 15 meses después de su arresto. Tuvo suerte: pudo ser más y
nada hubiera pasado, pero al fallar la profecía de Castro sobre el
regreso de los Cinco antes del fin de año pasado, parece adecuado
apretar las clavijas con sentencia firme.

Después de haber dado tanta guerra con la hipótesis de que los medios de
comunicación influyen tanto en la función de impartir justicia que
algunos jurados que no leen en español llegaron a predisponerse contra
los Cinco por culpa de El Nuevo Herald y Diario las Américas, el
gobierno de Cuba demostró que sí se puede hacer justicia a quien, como
afirmó Ricardo Alarcón, trabajaba para los servicios de inteligencia de
EE UU, a pesar de que el juicio y el trámite de sentencia coincidieran
con nuevos capítulos de la serie televisiva Las razones de Cuba. En
dicha serie, el agente Alejandro reveló el plan de la CIA para montar
redes clandestinas en Cuba con ánimo de subvertir la revolución, y la
capitana Mariana explicó la estrategia de Washington para conformar
redes informáticas ilegales, con capacidad de transmitir y recibir datos
codificados a través de conexiones inalámbricas y satelitales. Antes se
había filtrado por internet la conferencia del celador Eduardo Fontes,
quien despachó a Gross como mercenario que vino a tumbar la revolución.

Así y todo, cinco jueces que sólo pueden ver Televisión Cubana se
atuvieron, durante dos sesiones que sumaron 17 horas, nada más que a las
declaraciones de Gross y diez testigos, los informes del instructor de
la Seguridad del Estado y nueve peritos, así como al resto de las
pruebas, para sacar en una semana la cuenta de que si el fiscal pidió 20
años y el mínimo del delito imputado es 10, Gross merece en justicia 15,
esto es: la misma condena que Castro por encabezar el asalto al cuartel
Moncada. Y eso solo porque Gross se reviró contra DAI y USAID,
acusándolas de haberlo engañado, puesto en peligro y arruinado. Al
parecer no estaba disponible abogado de oficio, como Paul McKenna para
Gerardo Hernández, sino que la familia Gross tuvo que hacer sonar la
contadora del Bufete de Servicios Especializados para contar con la
defensa de su directora, Armanda Nuris Piñero Sierra.

La Ley de Procedimiento Penal (1977) autoriza a Gross a interponer ahora
recurso de casación contra la sentencia (Artículo 67) dentro de los diez
días hábiles siguientes a la notificación (Artículo 71). El recurso de
casación se resolvería por la sala competente del Tribunal Supremo
Popular y las alternativas son:

* Devolver las actuaciones a la Sala de los Delitos contra la
Seguridad del Estado del Tribunal Provincial Popular de Ciudad de La
Habana, si se acoge algún motivo de forma
* Dictar sentencia distinta, si se acoge algún motivo de fondo
* Confirmar la sentencia de primera instancia, si no prospera
ningún motivo

A primera vista, la única esperanza de Gross estaría cifrada en alegar,
como motivo de fondo, el uso inadecuado del arbitrio judicial al
imponérsele sanción y buscar así rebaja a 10 años. La nueva sentencia
del (o la confirmación de la vieja por el) Tribunal Supremo Popular será
firme (definitiva) y dejará mejor servida la mesa de negociación para
canjear presos que Washington y La Habana consideran políticos en sus
respectivos gustos.

No en balde Raúl Castro echó mano en Brasilia, el 18 de diciembre de
2008, al comodín "gesto por gesto" para sugerir a Washington cambiar a
los Cinco por los reos de la Causa de los 75.

Precedentes del intercambio

La Guerra Fría encumbró al puente Glienicke, entre Berlín Oriental y
Occidental, como lugar de canje: tres espías de Occidente por cinco del
Pacto de Varsovia, el 11 de febrero de 1986; 23 agentes de EE UU por
cuatro de Europa del Este, el 12 de junio de 1985; pero sobre todo la
transacción en que Francis Gary Powers, piloto del avión espía U-2
derribado (mayo 1, 1960) sobre la Unión Soviética y el estudiante
americano Frederic Pryor, preso sin cargos en Berlín Oriental, fueron
cambiados el 10 de febrero de 1962 por el superespía soviético Rudolf
Abel (Viliam Fisher), sancionado por triple conspiración (transmitir
información de defensa, obtener información clasificada y actuar como
agente de gobierno extranjero sin registrarse) a 45 años de prisión, es
decir: muy por debajo de la doble cadena perpetua y algo más que
arrastra Gerardo Hernández.

Las negociaciones de este canje fueron lideradas por el defensor de
oficio de Abel, James B. Donovan, quien sería el mediador recomendado
por el Fiscal General Robert Kennedy al Comité de Familiares de los
prisioneros de la Brigada de Asalto 2506. Es sabido que estos últimos
fueron canjeados por casi $53 millones en alimentos y medicinas, pero en
la última ronda de conversaciones, que empezó el 18 de diciembre de
1962, Donovan pidió a Castro, como regalo de Navidad, liberar a 23
ciudadanos americanos encerrados en prisiones cubanas. Castro repuso que
también había cubanos presos en EE UU bajo cargos políticos. Sin
embargo, el único caso era Francisco Molina del Río, por abrir fuego
durante una reyerta en el restaurante neoyorquino El Prado, el 22 de
septiembre de 1960, provocando la muerte de Magdalena Urdaneta, niña
venezolana de 9 años.

Al cabo, Castro accedió a la petición de Donovan, y aquellos 23
regresaron a EE UU en dos vuelos, el 9 y el 22 de abril de 1963,
correspondientes al programa de traslado por avión y barco de los
familiares (unos 7.857) en Cuba de los 1.113 brigadistas liberados. La
idea original de Castro había sido cambiarlos por 500 bulldozers, pero
las cosas se fueron complicando y lograron resolverse gracias a Donovan
y el Comité de Familiares.

Antes de que ambos entraran en la negociación, Castro dejó caer que
desistiría de los bulldozers por un canje de prisioneros que incluyera
al líder separatista puertorriqueño Pedro Albizu Campos. Al retomarse
por la administración Carter las conversaciones secretas que había
emprendido Nixon hacia 1974, Castro aludió de nuevo, ante los
diplomáticos Robert Pastor y Peter Tarnoff, al canje de prisioneros
estadounidenses en Cuba por puertorriqueños en EE UU: "Los Estados
Unidos pudieran hacer un gesto y liberarlos, y luego nosotros haríamos
otro gesto…"

El asesor de seguridad nacional de Carter, Zbigniew Brzezinski, acudió
entonces a John R. Standish (Departamento de Justicia) para recomendar
el perdón a los pistoleros Oscar Collazo, sobreviviente de la tentativa
de asesinato del presidente Truman (1950), así como Lolita Lebrón,
Rafael Cancel e Irving Flores, quienes habían tiroteado el Congreso
(1954) junto con Andrés Figueroa, ya en libertad por problemas de salud.
El 10 de septiembre de 1979 Carter dispuso excarcelar al cuarteto
puertorriqueño y para el primero de octubre ya estaban Lawrence Lunt,
Juan Tur, Everett Jackson y Claudio Rodríguez fuera de las prisiones de
Castro.

Coda

Brzezinski argumentó que el gesto humanitario de excarcelar a los
puertorriqueños reportaría la ventaja de despojar a Castro de un tema
recurrente de su propaganda. Y eso que aquella batalla de ideas,
derivada de que Cuba y Puerto Rico son de un pájaro las dos alas, nunca
llegó a la letanía de los Cinco.

http://www.diariodecuba.com/opinion/3616-gross-y-los-cinco-tiempo-de-cambio