lunes, 14 de febrero de 2011

Cuban spies become stars – in anti-espionage poster campaign

Posted on Monday, 02.14.11

Cuban spies become stars – in anti-espionage poster campaign
BY JUAN O. TAMAYO
jtamayo@ElNuevoHerald.com

The poster shows the mug shots of two Cuban spies – Ana Belen Montes,
impassively staring straight at the camera, and Walter Kendall Myers,
almost arrogantly looking down his nose.

"A nation can survive its fools and even the ambitious. But it cannot
survive treason from within," says the text above the photos, a quote
from an ancient Roman philosopher. "True Then. True Today," it says
below the photos.

Montes and Myers, serving long prison terms for their treasonous service
to Cuba, have become poster persons for a campaign on the dangers of
foreign spies similar to the ''Loose Lips Sink Ships'' posters of World
War II.

Two posters bearing their photos were the latest published by the top
spy-catching agency in Washington, the Office of the National
Counterintelligence Executive (ONCIX), a part of the Office of the
Director of National Intelligence (ODNI).

The posters are a regular part of ONCIX's "mission to increase
counterintelligence awareness'' ODNI spokesman Michael Birmingham wrote
in a brief n e-mail to El Nuevo Herald. Their message: "Those who commit
espionage against the United States will be caught and prosecuted to the
fullest extent of the law."

Yet veterans of the U.S. intelligence community said the use of Montes
and Myers photos in the posters sent a clear message that Cuba's
intelligence services remain a threat to U.S. interests.

"It is fitting that Myers and Montes take center stage in the newest
NCIX posters," noted Chris Simmons, a retired army counter-intelligence
official who helped catch Montes, once the top Cuba analyst at the
Pentagon's Defense Intelligence Agency (DIA).

The two photos showed that Cuban intelligence officers "have had
spectacular successes in recruiting high level spies in Washington and
have penetrated Cuban exile communities with even greater ease," added
former CIA Cuba expert Brian Latell. Both Simmons and Latell ranked
Cuba's intelligence services among the world's six best – they were 4th
during the Cold War but dropped after Soviet subsidies ended, Simmons
noted – and agreed Havana doesn't just spy for itself.

"They have bartered purloined American secrets with our more powerful
military adversaries, including the Soviet Union," Latell noted.

Simmons, who worked on the DIA's Cuba counterintelligence section for
several years, branded the island's communist government as an
"Intelligence Trafficker to the World." Cuba delivered U.S. secrets to
Iraq, Panama and Grenada just before the U.S. military attacks there,
according to published reports, as well as to the Marxist-led
Sandinistas in Nicaragua and the Farabundo Marti guerrillas of El Salvador.

Myers was a top European analyst at the State Department, with little
direct access to documents on Cuba. Yet he indirectly gathered secret
information on Cuba, and also gave Havana information on Europe that
Cuba could pass on its friends.

"I maintained a wide range of contacts in order to obtain information on
U.S. policies toward Cuba," Myers declared when he was sentenced last
year, a quote used in the one NCIX poster that shows only his photo.

Myers worked at the State Department's Bureau of Intelligence and
Research and taught for years at the U.S. government's primary training
site for its diplomats – a post from which he could report to Havana on
all his students.

The 74-year-year-old Myers was sentenced to life in prison without the
possibility of parole and his wife, Gwendolyn Steingraber, was sentenced
to 81 months. They were charged with having spied for Havana for almost
30 years.

His poster shows his mug shot – chin up in the air, and his eyes looking
down at the camera – in front of a Cuban flag. Fidel Castro's eyes peek
out from behind the flag, and a map of Cuba covers the bottom.

A second poster shows the mug shots of Myers and Montes, above the
title, "CUBAN SPIES'' and under the seals of U.S. government agencies
where they worked. A description on an NCIX Web page describes it as an
"awareness poster on the insider threat with a special emphasis on Cuban
espionage."

Montes, of Puerto Rican descent, was arrested in 2001 just days before
the U.S. military invaded Afghanistan following the 9/11 attacks by Al
Qaeda. She cooperated with investigators to lessen her jail term and was
sentenced to 25 years in prison.

She stole Pentagon secrets directly related to Cuba but "also provided
Havana with summaries of key intelligence issues from around the world,"
Simmons wrote in an email to El Nuevo Herald.

Together, Montes and Myers provided Cuba "with inside, highly classified
information because of their work in the Washington intelligence
community," Latell wrote in another email, and Montes had particularly
high-level security clearances.

"They were hard to ferret out because they were true believers in Cuban
causes and leaders, not working for money," added Latell, now a senior
research associate at the University of Miami's Institute for Cuban and
Cuban American Studies.

"How many more are out there right now just like her," Simmons wrote in
his email, ''threatening our national security in pursuit of their own
deluded personal agendas?"

http://www.miamiherald.com/2011/02/14/v-fullstory/2065273/cuban-spies-become-stars-in-anti.html

Alan Gross, una pieza en el chantaje castrista

Alan Gross, una pieza en el chantaje castrista
Tuesday, February 8, 2011 | Por Mario J. Viera

PORT CHARLOTTE, Florida, febrero, www.cubanet.org -El plan se fraguó
hace 14 meses. La Seguridad del Estado conocía perfectamente qué hacía
en Cuba Alan Gros. No tenían ninguna duda: Alan Gross no estaba haciendo
ninguna labor de espionaje. Tal vez no les agradara que repartiera
celulares y equipos de computadora entre la comunidad judía; pero de ahí
no pasaría.

Sin embargo el castrismo es muy hábil a la hora de crear situaciones
críticas, y surgió la idea brillante de ordenar el arresto del
contratista americano ya cuando se disponía a abandonar el país. ¿El
propósito? Utilizar su arresto como una pieza de cambio a favor de la
liberación de los cinco espías cubanos condenados en los Estados Unidos.

Lo que el mundo dijera al respecto nada les importaría. La izquierda
internacional, los intelectuales filo comunistas, los acomodados progres
que disfrutan de buenos hoteles y gozan de un muy buen estándar de vida
en Europa, no dirían nada en contra; ellos seguirían redactando cartas a
favor de la supuesta injusticia que el odiado imperialismo había
cometido contra cinco "héroes" supuestamente también "anti terroristas".

Se había producido un canje de espías entre los Estados Unidos y Rusia,
¿por qué no sucedería lo mismo en el caso de los espías cubanos y Alan
Gross? Pensaron los intrigantes de la inteligencia cubana y los
ancianitos que controlan el poder. Tan confiado estaban que hasta el
propio Fidel Castro aseguraría que sus cinco agentes estarían de regreso
antes de que terminara el 2010. Sin embargo la Casa Blanca rechazó tal
posibilidad.

Todavía no habían levantado cargos contra Gross. Esperaban confiados
pero sin dejar de lado sus presiones sobre la comunidad judía de Cuba;
es por eso que Raúl Castro asistió a la celebración de la fiesta del
Janucá en la sinagoga Beth Shalom. Conocían perfectamente que la
Secretaria de Estado, Hillary Clinton había pedido a organizaciones
judío americanas que intercedieran ante el gobierno de Cuba a favor de
Alan Gross.

Por supuesto, dirigentes de la comunidad judío cubana se apresuraron a
decir que no conocían a Alan Gross. Así Adela Dworin, presidenta de la
comunidad judía cubana, pocos días antes de la visita de Raúl Castro a
la sinagoga declaró: "Es lamentable lo que ha ocurrido con ese señor. Lo
más triste ─ agregó ─ es que se haya querido involucrar a la comunidad
judía en Cuba, que es totalmente ajena". Por su parte, Mayra Levy del
Centro Hebreo Sefardí, afirmó que nunca había conocido a Gros y que este
jamás entró en contacto con el Centro Sefardí.

Odén Marichal, secretario del Consejo de Iglesias de Cuba durante una
conferencia de prensa declaró que en el marco de una entrevista que
tuviera en Estados Unidos con Peter Brennan, coordinador de asuntos
cubanos del Departamento de Estado y en otra con Dan Restrepo del
Consejo de Seguridad Pública, que habían dejado "bien claro (…) que la
comunidad hebrea de Cuba, que es miembro del Consejo de Iglesias de
Cuba, nos dijeron: "Nosotros jamás tuvimos relación con ese señor, jamás
nos trajo equipo de ningún tipo…' ellos negaron cualquier relación con
Alan Gross"

Con la complicidad de los representantes de la comunidad judía se
preparaba el plan B. Acusar a Alan Gross de actividades de espionaje a
favor del gobierno de los Estados Unidos. Había que apretar la tuerca
para lograr su propósito, obtener un significativo triunfo político
sobre los Estados Unidos, la liberación de los espías cubanos.

Poco antes de que La Habana anunciara que se instruirían de cargos a
Alan Gross con una petición fiscal de 20 años de privación de libertad
de acuerdo con lo estipulado en la Ley 88, Gerardo Hernández se retractó
de su anterior declaración de no haber conocido los planes del gobierno
de Cuba de derribar sobre aguas internacionales a las avionetas de
Hermanos al Rescate y ahora dice: "Es una farsa. Estoy seguro que todo
cubano sabe que no tengo ningún desacuerdo con mi gobierno acerca del
derribo de los aviones. Yo no sabía nada acerca de los vuelos de ese
día, así que no podía saber que iban a ser derribados. Creo que sucedió
en el espacio aéreo cubano, lo cual no es un crimen según el derecho
internacional".

Este cambio de posición la hizo a dos representantes de la quinta
columna anti americana, Danny Glover y Saul Landau, durante una visita
que estos le hicieran en la Penitenciaría Federal en Victorville,
California.

Todo parece indicar que el plan ya estaba en marcha. Ahora se acusaría
formalmente a Alan Gross. El propósito, por supuesto es utilizar al
contratista americano como pieza de chantaje para presionar a Estados
Unidos ante la opinión nacional obligándole a transigir por un cambio a
favor de los cinco agentes de la represiva inteligencia cubana.

http://www.cubanet.org/opiniones/alan-gross-una-pieza-en-el-chantaje-castrista/

domingo, 13 de febrero de 2011

Lanzan campaña contra espías en Estados Unidos

Publicado el domingo, 02.13.11

Lanzan campaña contra espías en Estados Unidos
Por JUAN O. TAMAYO
jtamayo@ElNuevoHerald.com

El cartel muestra las fotos de archivo policial de dos espías cubanos:
Ana Belén Montes, mirando impasiblemente a la cámara, y Walter Kendall
Myers, con una actitud casi arrogante.

"Una nación puede sobrevivir a los locos y hasta a los ambiciosos. Pero
no puede sobrevivir la traición desde adentro'', reza el texto encima de
las fotos, una cita de un filósofo de la antigua Roma. "Era verdad
entonces. Es verdad ahora'', agrega debajo de las fotos.

Montes y Myers, quienes están cumpliendo largas condenas en la cárcel
por su servicio a favor del gobierno cubano, se han convertido en los
rostros de una campaña sobre los peligros de los espías extranjeros,
similares a los carteles de "Labios sueltos hunden barcos'' de la
Segunda Guerra Mundial.

Dos carteles con sus fotos son los más recientes publicados por la
principal agencia para capturar espías en Washington, la Oficina del
Ejecutivo Nacional de Contrainteligencia (ONCIX), que es parte de la
Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI).

Los carteles son parte normal de la "misión para crear conciencia sobre
la contrainteligencia'' de ONCIX, escribió el vocero de ODNI Michael
Birmingham en un breve correo electrónico a El Nuevo Herald. Su mensaje
es simple: "Aquellos que cometan espionaje contra Estados Unidos serán
capturados y serán juzgados con todo el peso de la ley''.

Pero veteranos de la comunidad de inteligencia de EEUU dijeron que el
uso de las fotos de Montes y Myers en los carteles expresa un claro
mensaje de que los servicios de inteligencia de Cuba siguen siendo una
amenaza a los intereses de Washington.

"Es apropiado que Myers y Montes sean el centro de atención en los
carteles'', señaló Chris Simmons, oficial retirado de contrainteligencia
del Ejército que ayudó a capturar a Montes, quien era la principal
analista de Cuba en la Agencia de Inteligencia de Defensa del Pentágono
(DIA).

Los carteles muestran que los oficiales de la inteligencia cubana "han
tenido un éxito espectacular en reclutar espías de alto nivel en
Washington, y han penetrado las comunidades de exiliados cubanos con una
facilidad aún mayor'', dijo el ex agente de la CIA y experto en Cuba
Brian Latell.

Tanto Simmons como Latell consideran los servicios de inteligencia de
Cuba entre los seis mejores del mundo --ocupaban el cuarto lugar durante
la Guerra Fría, pero bajaron después de que terminara el subsidio
soviético, señaló Simmons-- y estuvieron de acuerdo en que La Habana no
espía solamente para sí misma.

"Ellos han intercambiado secretos estadounidenses robados con nuestros
adversarios militares más poderosos, incluyendo a la Unión Soviética'',
señaló Latell.

Simmons, quien trabajó durante varios años en la sección de
contrainteligencia de Cuba de DIA, definió al gobierno comunista de la
isla como un "traficante de inteligencia para el mundo''.

Cuba entregó secretos de Estados Unidos a Irak, Panamá y Granada justo
antes de los ataques militares estadounidenses a estos países, de
acuerdo con informes publicados, así como a los sandinistas en Nicaragua
y las guerrillas del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional
de El Salvador, ambos con liderazgos marxistas.

Myers fue uno de los principales analistas de Europa en el Departamento
de Estado, sin mucho acceso directo a documentos sobre Cuba. No
obstante, reunió indirectamente información secreta sobre Cuba, y dio
además a La Habana información sobre Europa que Cuba podía pasar a sus
amigos.

"Yo mantuve un amplio rango de contactos a fin de obtener información
sobre las medidas de EEUU hacia Cuba'', declaró Myers cuando fuera
sentenciado el año pasado, una cita que se usó en el cartel de NCIX que
sólo muestra su foto.

Myers trabajaba en la Oficina de Inteligencia e Investigaciones del
Departamento de Estado y durante años impartió clases en el principal
lugar de entrenamiento para diplomáticos estadounidenses, un puesto
desde el cual podía reportar a La Habana sobre todos sus estudiantes.

Myers, de 74 años, fue condenado a cadena perpetua sin derecho a
libertad condicional, y su esposa, Gwendolyn Steingraber, fue condenada
a 81 meses. Ellos fueron acusados de haber espiado para La Habana
durante casi 30 años.

Su cartel muestra su foto de ficha policial --el mentón en alto, y los
ojos mirando altivamente a la cámara-- frente a una bandera cubana. Los
ojos de Fidel Castro atisban desde detrás de la bandera, y un mapa de
Cuba cubre la parte inferior.

Un segundo cartel muestra las fotos de ficha policial de Myers y Montes
juntos sobre el título "ESPIAS CUBANOS'' y en frente de los sellos de
las agencias donde ellos trabajaban. Una descripción del póster en una
página web de NCIX lo describe como un ''cartel para crear conciencia de
la amenaza del tráfico de información interna, con un énfasis especial
en el espionaje cubano''.

Montes, de ascendencia puertorriqueña, fue arrestada en el 2001 pocos
días antes de que las fuerzas armadas de EEUU invadieran Afganistán tras
los ataques del 9 de septiembre por parte de Al Qaida. Ella cooperó con
los investigadores para aminorar su sentencia, y fue condenada a 25 años
de cárcel.

Montes robó secretos del Pentágono relacionados directamente con Cuba,
pero ''suministró además a La Habana resúmenes de asuntos clave de
inteligencia de todo el mundo'', escribió Simmons en un correo
electrónico enviado a El Nuevo Herald.

Juntos, Montes y Myers suministraron a Cuba "información interna y
altamente clasificada debido a que trabajaban en la comunidad de
inteligencia de Washington, escribió Latell en otro mensaje, y Montes
tenía autorizaciones de seguridad de un nivel particularmente alto.

"Ellos fueron difíciles de detectar porque eran verdaderos creyentes en
las causas y los líderes de Cuba, y no trabajaban por dinero'', añadió
Latell, ahora investigador del Instituto de Estudios Cubanos y
Cubanoamericanos de la Universidad de Miami.

"¿Cuántos otros como ella hay ahora por ahí ahora mismo amenazando
nuestra seguridad nacional en pos de sus propias plataformas
ilusorias?", se preguntó Simmons.

http://www.elnuevoherald.com/2011/02/12/v-fullstory/885828/lanzan-campana-contra-espias-en.html

jueves, 10 de febrero de 2011

El auténtico antiterrorista

El auténtico antiterrorista
Thursday, February 10, 2011 | Por Odelín Alfonso Torna

LA HABANA, Cuba, febrero (www.cubanet.org) – La fecha de la vista oral
al subcontratista de United States Agency for International Development
(USAID), acusado de "actos contra la independencia o la integridad del
Estado", se dará a conocer en breve, según anunció el gobierno.

Alan Gross fue detenido en Cuba el 3 de diciembre de 2009. El régimen
montó, seguramente, la trama ideal, estrategia para convencer al "poder
judicial" de que se trata de un espía al servicio de la CIA. La fiscalía
sugiere una sanción a Gross de 20 años de privación de libertad, Tal vez
para mantenerlo como una pieza canjeable por los cinco espías presos en
Estados Unidos.

Fabricar espías en Cuba es una vieja práctica de la casta que nos
gobierna desde hace más de cinco décadas. En el caso de Alan Phillip
Gross, un "espía de la CIA" certificado por la inteligencia cubana, se
añade el elemento de la "violación de nuestra soberanía".

¿Se viola la integridad de un Estado repartiendo unos pocos equipos
satelitales para el beneficio de la sociedad civil en Cuba, como los
ocupados al subcontratista Alan Gross?

El gobierno cubano puede preparar en cuestión de horas el canje o el
destierro forzado de cualquier cantidad de prisioneros, sean políticos o
comunes, extranjeros o nacionales. Para estos menesteres suele utilizar
diplomáticos o personalidades "amigas de Cuba" o a la Iglesia Católica.

Por lo general, el destierro forzado es el destino de los reclusos que
el régimen necesita quitarse por completo de encima, ya sea por presión
internacional u por miedo a que su presencia en el país pueda ayudar a
desencadenar conflictos internos en las calles o entre la población
penal. No podemos descartar también que entre los desterrados o
canjeados, el gobierno pueda colar algún que otro agentes de inteligencia.

En agosto de 2004, algunas madres cubanas vieron partir a sus hijos al
destierro. Eran jóvenes reclusos o pendientes de juicio por delitos
comunes, muchos de ellos residentes en los municipios capitalinos San
Miguel del Padrón y Cotorro. Conocí el hecho de boca de dos adolescentes
que cumplían prisión por robo con violencia, sin habérseles celebrado
aún juicio oral. Por no tener su consentimiento no publicaré los nombres.

Como opción para deshacerse de una larga sentencia, a los jóvenes se les
ofreció montarse en un avión con destino a Rusia. Uno de ellos no pudo
siquiera despedirse de su familia. Finalmente, cuando el avión hizo
escala en Madrid, allí se quedaron. Desde entonces nadie sabe bajo qué
condiciones residen en España.

Alan Gross fue convertido en espía por el gobierno cubano con el fin de
equiparar su delito con el que pesa sobre los cinco espías cubanos,
supuestos "héroes antiterroristas".

A Raúl Castro le falló el plan de canjearle a los americanos lo cinco
espías-héroes por los prisioneros de conciencia arrestados en marzo de
2003. Ahora juega la carta de Alan Gross.

odelinalfonso@yahoo.com

http://www.cubanet.org/articulos/el-autentico-antiterrorista/

viernes, 4 de febrero de 2011

Quebrada la estrella de los cinco

Quebrada la estrella de los cinco
Thursday, January 6, 2011 | Por Laritza Diversent

LA HABANA, Cuba, enero (www.cubanet.org) – Impactante fue la noticia
sobre las declaraciones de Gerardo Hernández, uno de los "cinco héroes
de la Revolución cubana", en juicio de apelación.

El espía apresado en territorio norteamericano, desmintió recientemente
a su gobierno al reconocer que el derribo de dos avionetas de la
organización "Hermanos al Rescate", por pilotos de la Fuerza Aérea de la
isla en 1996, ocurrió en aguas internacionales. La nueva estrategia de
los abogados de apelación de Gerardo radica en que sus abogados
originales erraron al concentrarse en demostrar lo indemostrable: que
los aviones estaban en aguas territoriales cubanas; en lugar de tratar
de probar que Gerardo desconocía que el gobierno cubano derribaría las
naves.

Desde entonces espero con ansia la versión del Estado cubano al
respecto. El periódico Granma, el pasado 31 de diciembre, hizo
referencia a una carta enviada el 28 por diputados y senadores belgas a
congresistas norteamericanos; preocupados los europeos por el "destino
de los cinco antiterroristas cubanos". Casualmente, el artículo apareció
un día después que el jefe de los "héroes" reconociera tácitamente que
su gobierno derribó, sin justificación alguna, dos aeronaves en espacio
aéreo internacional.

El primero de enero el diario publicó cuatro "Mensajes de los cinco
héroes", 3 de ellos firmados por Antonio, René y Fernando. El cuarto,
fechado el 15 de diciembre, incluye la firma de todos, con un
reconocimiento especial a Gerardo con quien, aseguran, "la maldad se
hace suprema". Indicio de que preparan terreno para justificar su conducta.

Reconozco que recibí con júbilo la noticia. Una vez más, la vida
demuestra que la naturaleza humana está por encima de las concepciones
ideológicas. Es hora de preguntar a quien le estaba siendo leal Gerardo,
a la magnánima revolución o a los asesinos que dieron la orden de acabar
con la vida de cuatro jóvenes. Me pregunto cómo quedará la causa de los
cinco, tan cacareada por Cuba y sus comités de solidaridad en todo el
mundo. Nada justifica los hechos ocurridos el 24 de febrero de 1996.
Tienen un solo nombre: Terrorismo de Estado.

El gobierno cubano mintió al decir que las avionetas estaban en
territorio nacional y seguirá mintiendo para lograr impunidad. No creo
que las declaraciones de Gerardo hagan cambiar su posición.

El asesinato de los cuatro cubanos pesa, principalmente, sobre los
hermanos Castro. Tal vez por eso el General Presidente no asistió a la
toma de posesión de la nueva mandataria de Brasil, Dilma Roussef.

Hasta hace poco había sólo un hombre dispuesto a pagar por ello. Los
dirigentes históricos, doce años atrás, le habían prometido que
volvería, aunque estaba condenado por los tribunales norteamericanos a
cadena perpetua por conspirar para asesinar.

Aunque hay que reconocer que lo intentaron todo. Por cada uno de los
cinco apresaron a 15 disidentes, para luego utilizarlos como moneda de
cambio. Desesperado o no, Gerardo se cansó de esperar y decidió luchar
por el bien más preciado del ser humano: la libertad.

Una semana después, el pueblo de Cuba desconoce la admisión del espía
jefe de la red Avispa. Es como si nada hubiese ocurrido, a pesar de lo
trascendental de sus declaraciones. Al parecer, la estrella que
representa a los cinco se mantendrá intacta por algún tiempo, a pesar
de que una de sus puntas se quebró.

http://www.cubanet.org/articulos/quebrada-la-estrella-de-los-cinco/

jueves, 3 de febrero de 2011

Convicted Cuban spies got their due

Posted on Friday, 01.28.11
VERBATIM

Convicted Cuban spies got their due

Editor's note: This is The Miami Herald's editorial position about the
Cuban Five spy trial, which was first published June 18, 2009, under the
headline: Spies got fair trial:

By choosing not to hear an appeal in the so-called Cuban Five case, the
U.S. Supreme Court sent an important message: Cuban spies received a
fair trial in Miami-Dade County.

It's laughable that Ricardo Alarcón, who heads the Cuban National
Assembly, would maintain that the justices didn't hear the case because
``the Obama administration asked them not to.'' The Castro government
and its apologists prefer to ignore the evidence, including wiretaps,
presented at trial.

A history lesson for Mr. Alarcón: In the United States there are checks
and balances guaranteed by the U.S. Constitution, and the judiciary is
independent. In one-party Cuba, with a rubber-stamp judiciary, that's
simply not the case.

American judges can make mistakes -- and there have been abuses -- but
they are not political instruments of the White House. And most
certainly not this president. Most of the justices on the court were
appointed by Republican presidents -- not by Mr. Obama's Democratic Party.

The five convicted spies, arrested in 1998 as part of the Wasp Network,
are serving sentences from 15 years to life for acting as illegal agents
of the Cuban government. The communist regime says the spies were only
getting information about anti-Castro groups in South Florida.

That's not all they were doing. Had the cases been solely about
gathering information without registering with the U.S. government as a
foreign agent the sentences would have been shorter. No, the Castro
government and its apologists prefer to ignore the evidence, including
wiretaps, presented at trial.

Three of the spies also were part of an espionage conspiracy that
involved spying on U.S. military installations, like Homestead Air Force
Base.

The Wasp ringleader, Gerardo Hernández, was convicted for conspiring to
commit murder in connection with the 1996 shoot-down by Cuban MIGs of an
unarmed Brothers to the Rescue plane, which would scour the sea for
rafters and at least once had come close enough to Havana to dump
anti-Castro leaflets. Three U.S. citizens and one permanent U.S.
resident in the Brothers plane were killed, thanks to the work of Mr.
Hernández and others.

Defense attorneys argued on appeal that the men could not receive a fair
trial in Miami. Certainly those were tense times, but the court took
care in selecting impartial jurors. Not one juror was of Cuban descent,
for instance.

The defense may find other arguments to attempt to appeal again. That's
their right in a free country -- a right denied to Cubans under the
dictatorship.

http://www.miamiherald.com/2011/01/28/2038565/convicted-cuban-spies-got-their.html