jueves, 25 de noviembre de 2010

DE ESPÍAS Y SECUESTROS

DE ESPÍAS Y SECUESTROS
25-11-2010.
Roland J Behar
Unión Liberal Cubana

(www.miscelaneasdecuba.net).- El pasado octubre 28 asistí, con dolor, a
una conferencia de prensa brindada por los familiares de los hermanos al
Rescate asesinados en el aire: Pablo Morales, Armando Alejandre, Mario
de La Peña y Carlos Costa. Yo tuve el honor de conocerles en vida, y
jamás olvidare su bondad y hombría de bien.

El motivo fundamental de la conferencia fue hacerle un llamado de
recordación al gobierno norteamericano y al Presidente Obama acerca de
la incongruencia que constituye intercambiar asesinos confesos y
convictos, por una persona decente que se encuentra secuestrada desde
el pasado año sin haber sido inculpado de ningún delito por parte de las
autoridades cubanas que le retienen.

Ante el "caso Allan Gross" los miembros de su comunidad en Maryland ,
las organizaciones judías nacionales y los periodistas judíos en los
Estados Unidos han mantenido una actitud muy sensata y discreta. Esta
actitud no es dictada por indiferencia ante el dolor y la tragedia de un
hermano que permanece secuestrado en contra de todas las normas del
derecho internacional. Por el contrario: han estado cerca y a su
disposición, hacen gestiones a diferentes niveles, pero cuidándose mucho
de no caer en la trampa tendida por los organismos de inteligencia
cubanos de enfrentar a la comunidad judía con el gobierno
norteamericano, como lograron hacer con la comunidad cubanoamericana
durante el tristemente célebre "Caso Elián".

Ahora comienza a verse la "opción B". Como los judíos no hemos salido
públicamente a la palestra por el caso de Allan Gross, se ven y se verán
más artículos escritos supuestamente desde una "posición judía" con el
propósito de fomentar cierto complejo de culpa en los ingenuos.
Únicamente tienen como objetivo traer el caso a primera plana. Con
ello tratan de utilizar a la comunidad hebrea norteamericana, sus
recursos y conexiones como palanca en la negociación para lograr, vía
intercambio, la excarcelación de los convictos de la Red Avispa,
miembros de la DGI (Dirección General de Inteligencia) cubana.

La Red Avispa, originalmente de 16 agentes, tenía la misión de espiar
agencias norteamericanas, infiltrar instalaciones militares importantes
tales como el Comando del Sur en Miami y el Comando Central en Tampa,
el cual es responsable de las actividades militares en el cercano
Oriente además de las del sur y centro de Asia, así como la Base Aérea
de Key West.

El gobierno de Cuba y sus alabarderos en el exterior les presentan como
"luchadores antiterroristas" cuando, en definitiva, son lo que son,
gente entrenada para lo peor quienes, gracias a la información por
ellos suministrada con ese objetivo, se produjo el asesinato en el aire
de los Hermanos al Rescate donde murieron tres ciudadanos
norteamericanos y un residente legal.

Nadie sabe la razón por la cual Alan Gross está preso. En Cuba no existe
un estado de derecho y los acusados son culpables siempre, sin duda y
cuando así lo dictamine la cúpula del poder absoluto. No hay ley ni
derechos para los ciudadanos nacionales y, por supuesto, menos aún para
los extranjeros. La dictadura alega que Alan Gross "viajó a Cuba para
implementar un contrato del gobierno de Estados Unidos, comprendido bajo
la sección 109 de la ley Helms-Burton" y le retiene (sin pruebas) por
entregar equipos de computación y comunicación a la comunidad judía de
Cuba, lo cual la Comunidad Hebrea de Cuba niega. Mientras tanto, el
gobierno le brinda "su hospitalidad".

Resulta de lo más irónico leer a veces argumentos en contra de los
esfuerzos y sueños de los cubanos demócratas de que en Cuba haya una
transición hacia una democracia representativa bajo un estado de derecho
con la cooperación de sus aliados naturales, los demócratas
norteamericanos, latinoamericanos y europeos. Este "internacionalismo"
está basado en un principio de solidaridad democrática, en aras de
conseguir dichos cambios por una vía de confrontación no violenta, como
es el caso de la actual lucha dentro de Cuba. La ironía se manifiesta
al compararlo con las secuelas de horror y muerte del Internacionalismo
Proletario que promovió el gobierno de Cuba mientras tuvo financiamiento
para ello.

La historia de la comunidad judía de Cuba después de los años 60 y 70'
es bastante particular en desarrollo y composición. Este grupo humano
no se ha caracterizado como opositor del gobierno cubano en ninguna
medida. Ha ido mermando gradualmente debido a la emigración aunque es
la única comunidad en el mundo que crece por asimilación. Han
mantenido, inexplicablemente, una cifra de 1,500 en todos los censos
recientes.

Por supuesto que es positivo que el gobierno norteamericano intente
rescatar a un ciudadano que ha sido secuestrado y que utilizará los
medios que tenga a su alcance. Dada la situación actual de Cuba, estoy
seguro que están dispuestos a negociar como siempre, seres humanos por
"especies"

http://www.miscelaneasdecuba.net/web/article.asp?artID=30672

lunes, 15 de noviembre de 2010

El Gobierno de Cuba busca la excarcelación de espías con una apelación extraordinaria

Espías

El Gobierno de Cuba busca la excarcelación de espías con una apelación
extraordinaria

Es el último recurso legal que le queda en la búsqueda de la liberación
de los cinco agentes que cumplen condena en EEUU

Agencias, Madrid | 15/11/2010

Cuba presentará ante un tribunal de Miami una apelación extraordinaria
con la que intentará lograr la liberación de los cinco cubanos detenidos
en Estados Unidos desde 1998, acusados de delitos relacionados con
espionaje, agotando así todas las vías legales que le quedan.

Adriana Pérez, esposa Gerardo Hernández, del llamado grupo de "los
cinco", explicó a Europa Press que "la relación directa" con los
tribunales norteamericanos "ya concluyó" y que sólo les falta por agotar
"un recurso que es la apelación extraordinaria" que ya se presentó en
junio a favor de su pareja y René González, otro de los condenados.

Esta será la última de las tantas acciones judiciales que ha emprendido
la defensa —con el apoyo del Gobierno de Raúl Castro— en favor de la
excarcelación de "los cinco". Sin embargo, para sus familiares no
representa "ninguna garantía" porque será un proceso que encabezará "la
misma juez (Joan Lenard), la misma fiscal y ante el mismo distrito de
Miami" que les condenó en 2001, lamentó.

Pérez, junto a Olga Salanueva, esposa de González, realizó una gira de
poco más de un mes por Europa que las llevó a Francia, Bélgica,
Luxemburgo y España, en busca de apoyos internacionales a "la causa de
los cinco", en su intento por presionar al mandatario norteamericano,
Barack Obama, para que firme la excarcelación de estos hombres.

El grupo de "los cinco" —considerados por La Habana presos políticos—
está conformado por Gerardo Hernández (45 años), René González (54),
Antonio Guerrero (52), Ramón Labañino (47) y Fernando González Llort
(47), todos ellos detenidos el 12 de septiembre 1998 por el FBI en
Estados Unidos, donde han sido acusados —entre otros delitos— de
"conspiración para cometer espionaje" a favor del entonces Gobierno de
Fidel Castro.

Todos ellos purgan penas en diferentes cárceles que van desde los 15
años hasta la prisión de por vida. Las penas de tres de ellos fueron
reconsideradas tras varios recursos. El caso que Cuba cataloga como el
más grave es el de Hernández que fue sentenciado a dos cadenas perpetuas
más 15 años de prisión, porque se incluyó su presunta participación como
informante en el derribo de un avión de la organización disidente
"Hermanos al rescate", hecho que ha sido calificado por la defensa como
una violación al derecho internacional.

Los recursos que faltan por presentar son los correspondientes a
González Llort, Labañino y Guerrero. El plazo para iniciar sus trámites
vence a finales de año y ya los abogados está afinando los últimos
detalles para dar este último paso legal ante la justicia estadounidense.

Aunque consideran que es muy difícil que esta acción prospere, Pérez
aclaró que harán uso de este elemento judicial porque la defensa agotará
"todos los recursos que sean posibles", pero en este caso añadirán un
dossier con "evidencias que demuestran" que antes y después del juicio
un grupo de periodistas "pagados por Estados Unidos" intentó "influir"
en el jurado.

A este respecto, Salanueva comentó a Europa Press que para poder llegar
a esta conclusión se hizo una profunda investigación sobre la "mala
intención que tuvieron los periodistas desde el inicio del proceso"
contra "los cinco", como el hecho de llamarles "espías" cuando "todavía
no habían sido condenados".

"Durante el transcurso del juicio era un asedio, sobre todo cuando en
determinado momento se dan cuenta que la defensa está ganando el juicio
(…) por eso era necesario prejuiciar al jurado", indicó Salanueva.

En el dossier de la defensa figuran los hombres de "más de 10
periodistas" que recibieron dinero en cantidades de hasta 170.000
dólares (124.000 euros) del Gobierno de Estados Unidos. "No podemos
afirmar esto pero hay una coincidencia, porque mientras recibían el
dinero estaban haciendo esta campaña", apuntó Ana Maida Rodríguez,
asesora del presidente de la Asamblea Nacional de Cuba, Ricardo Alarcón.

Tanto los familiares como el propio Gobierno de Castro se han mostrado
escépticos ante la posibilidad de obtener de esta última vía legal un
resultado positivo. Por tanto, la excarcelación de "los cinco" quedará
exclusivamente en manos de Obama.

La Habana, las esposas de los detenidos y algunas organizaciones de
varios países han intensificado la campaña internacional con la que
buscan ejercer presión en la Casa Blanca para que se dé luz verde a un
indulto para estos hombres que el ex mandatario cubano Fidel Castro ha
tildado de "héroes".

El objetivo es "sensibilizar e influir en la administración Obama, que
es el único que tiene la posibilidad de darle la libertad a los cinco
con su firma haciendo uso de sus facultades constitucionales como
Presidente", precisó Salanueva.

"Obama tiene el respaldo de la propia Constitución para poder otorgar un
perdón presidencial a estos hombres como lo ha hecho en otros casos con
otras personas a quienes sí les han probado sus delitos", recordó Pérez,
quien tiene 12 años que no ve a Gerardo.

Los casos de todos ellos "ya están cerrados", acotó por su parte
Rodríguez. "Ya ellos tienen sus sentencias y sus veredictos de
culpabilidad que fue ratificado, porque a la vez que la Corte Suprema no
examinó el caso, se hizo firme la decisión de la Corte de Apelaciones de
Atlanta", resaltó.

Cuba asegura que "los cinco" no eran espías y que estaban en Estados
Unidos para infiltrarse en organizaciones disidentes que tenían como
objetivo atentar contra el Gobierno de los hermanos Castro. También
afirma que entregó información a Washington sobre estos planes, pero no
obtuvieron respuesta más que la detención de los llamados "cinco
antiterroristas".

"Ellos ni obtuvieron ni trasladaron información que atentaba contra
Estados Unidos", aseveró Pérez, al ratificar la inocencia de sus esposo
y de sus otro cuatro compañeros. "Si fueran culpables el mundo entero no
se levantaría a su favor", dijo haciendo alusión al apoyo que han
logrado obtener a nivel internacional.

"¿Qué más humano que el derecho que tiene un pueblo a defenderse de la
muerte? ¿Qué más humano que personas hayan dejado todo sus intereses
particulares para dedicarse a tratar de prevenir la muerte de seres
humanos?", se preguntó al mismo tiempo Salanueva.

Ni Salanueva ni Pérez han podido ver a sus esposos desde hace más de 10
años, cuando tuvieron que regresar a Cuba por orden judicial de Estados
Unidos.

En mayo de 2005 el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de la
ONU concluyó que el Gobierno de Estados Unidos no había garantizado a
"los cinco" un juicio con las debidas garantías, tal y como establece el
artículo 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

El pasado octubre, Amnistía Internacional se pronunció por primera vez
sobre este caso para expresar su "preocupación sobre la imparcialidad
del juicio", al tiempo que da a conocer algunos detalles de la carta que
envió al fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, en la que
asegura que "hay datos que indican" que factores como "la hostilidad
dominante hacia el Gobierno cubano" en Miami —donde se celebró el
juicio— así como "los actos de los medios de comunicación" hicieron
"imposible garantizar un jurado totalmente imparcial".

http://www.cubaencuentro.com/cuba/noticias/el-gobierno-de-cuba-busca-la-excarcelacion-de-espias-con-una-apelacion-extraordinaria-248913

viernes, 5 de noviembre de 2010

De espías y secuestros

Publicado el viernes, 11.05.10
De espías y secuestros
By ROLAND J. BEHAR

El pasado octubre 28 asistí, con dolor, a una conferencia de prensa
brindada por los familiares de los Hermanos al Rescate asesinados en el
aire: Pablo Morales, Armando Alejandre, Mario de La Peña y Carlos Costa.
Yo tuve el honor de conocerles en vida, y jamás olvidaré su bondad y
hombría de bien.

El motivo fundamental de la conferencia fue hacerle un llamado de
recordación al gobierno norteamericano y al presidente Obama acerca de
la incongruencia que constituye intercambiar asesinos confesos y
convictos por una persona decente que se encuentra secuestrada desde el
pasado año sin haber sido inculpado de ningún delito por parte de las
autoridades cubanas que le retienen.

Ante el ``caso Alan Gross'' los miembros de su comunidad en Maryland,
las organizaciones judías nacionales y los periodistas judíos en Estados
Unidos han mantenido una actitud muy sensata y discreta. Esta actitud no
es dictada por indiferencia ante el dolor y la tragedia de un hermano
que permanece secuestrado en contra de todas las normas del derecho
internacional. Por el contrario: han estado cerca y a su disposición,
hacen gestiones a diferentes niveles, pero cuidándose mucho de no caer
en la trampa tendida por los organismos de inteligencia cubanos de
enfrentar a la comunidad judía con el gobierno norteamericano, como
lograron hacer con la comunidad cubanoamericana durante el tristemente
célebre ``Caso Elián''.

Ahora comienza a verse la ``opción B''. Como los judíos no hemos salido
públicamente a la palestra por el caso de Alan Gross, se ven y se verán
más artículos escritos supuestamente desde una ``posición judía'' con el
propósito de fomentar cierto complejo de culpa en los ingenuos.
Unicamente tienen como objetivo traer el caso a primera plana. Con ello
tratan de utilizar a la comunidad hebrea norteamericana, sus recursos y
conexiones como palanca en la negociación para lograr, vía intercambio,
la excarcelación de los convictos de la Red Avispa, miembros de la DGI
(Dirección General de Inteligencia) cubana.

La Red Avispa, originalmente de 16 agentes, tenía la misión de espiar
agencias norteamericanas, infiltrar instalaciones militares importantes
tales como el Comando Sur en Miami y el Comando Central en Tampa, el
cual es responsable de las actividades militares en el Cercano Oriente
además de las del sur y centro de Asia, así como la Base Aérea de Key West.

El gobierno de Cuba y sus alabarderos en el exterior les presentan como
``luchadores antiterroristas'' cuando, en definitiva, son lo que son,
gente entrenada para lo peor quienes, gracias a la información por ellos
suministrada con ese objetivo, se produjo el asesinato en el aire de los
Hermanos al Rescate, donde murieron tres ciudadanos norteamericanos y un
residente legal.

Nadie sabe la razón por la cual Alan Gross está preso. En Cuba no existe
un estado de derecho y los acusados son culpables siempre, sin duda y
cuando así lo dictamine la cúpula del poder absoluto. No hay ley ni
derechos para los ciudadanos nacionales y, por supuesto, menos aún para
los extranjeros. La dictadura alega que Alan Gross ``viajó a Cuba para
implementar un contrato del gobierno de Estados Unidos, comprendido bajo
la sección 109 de la ley Helms-Burton'' y le retiene (sin pruebas) por
entregar equipos de computación y comunicación a la comunidad judía de
Cuba, lo cual la Comunidad Hebrea de Cuba niega. Mientras tanto, el
gobierno le brinda ``su hospitalidad''.

Resulta de lo más irónico leer a veces argumentos en contra de los
esfuerzos y sueños de los cubanos demócratas de que en Cuba haya una
transición hacia una democracia representativa bajo un estado de derecho
con la cooperación de sus aliados naturales, los demócratas
norteamericanos, latinoamericanos y europeos. Este ``internacionalismo''
está basado en un principio de solidaridad democrática, en aras de
conseguir dichos cambios por una vía de confrontación no violenta, como
es el caso de la actual lucha dentro de Cuba. La ironía se manifiesta al
compararlo con las secuelas de horror y muerte del internacionalismo
proletario que promovió el gobierno de Cuba mientras tuvo financiamiento
para ello.

a historia de la comunidad judía de Cuba después de los años 60 y 70 es
bastante particular en desarrollo y composición. Este grupo humano no se
ha caracterizado como opositor del gobierno cubano en ninguna medida. Ha
ido mermando gradualmente debido a la emigración aunque es la única
comunidad en el mundo que crece por asimilación. Han mantenido,
inexplicablemente, una cifra de 1,500 en todos los censos recientes.

Por supuesto que es positivo que el gobierno norteamericano intente
rescatar a un ciudadano que ha sido secuestrado y que utilizará los
medios que tenga a su alcance. Dada la situación actual de Cuba, estoy
seguro que están dispuestos a negociar como siempre, seres humanos por
``especies''.

http://www.elnuevoherald.com/2010/11/05/832325/roland-j-behar-de-espias-y-secuestros.html

Descartan un canje de Gross por jefe de espías cubanos

Espías

Descartan un canje de Gross por jefe de espías cubanos

Washington considera que las actividades de Gross no son comparables a
los graves delitos cometidos por los agentes cubanos

Redacción CE, Madrid | 05/11/2010

La Administración del presidente Barack Obama negó tajantemente que
contemplara el canje del subcontratista norteamericano Alan Gross,
detenido en Cuba por ayudar a grupos comunitarios judíos, por Gerardo
Hernández, el jefe de una red de espías cubanos que cumple doble cadena
perpetua en Estados Unidos, según una información del diario El Nuevo
Herald.

En una carta enviada al representante republicano Lincoln Diaz-Balart,
altos funcionarios de los departamentos de Estado y Justicia aseguraron
que las actividades de Gross en la Isla, dirigidas a facilitar el acceso
a Internet "a la comunidad judía y a otros grupos marginados" no eran
comparables a "los graves delitos por los cuales los llamados cinco
espías cubanos han sido convictos".

La carta está firmada por Richard R. Verma, subsecretario del Buró de
Asuntos Legislativos del Departamento de Estado, y por M. Faith Burton,
subsecretaria interina de la Oficina de Asuntos Legislativos del
Departamento de Justicia.

"Mientras estamos comprometidos a emplear todo canal diplomático posible
para presionar por la liberación del Sr. Gross, no consideramos ni
consideraremos un 'canje de prisioneros' por ninguno de los cinco espías
cubanos que participaron en la Red Avispa", indicó la carta.

En septiembre, el subsecretario para Asuntos Hemisféricos del
Departamento de Estado Arturo Valenzuela habló del caso de Gross con el
canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla, durante un informal encuentro
en la Organización de Naciones Unidas, en Nueva York.

Gross, un subcontratista de la Agencia para el Desarrollo Internacional
de Estados Unidos (USAID), fue arrestado el 3 de diciembre del 2009
después de entregar equipos de comunicación satelital a miembros de
grupos judíos y de la sociedad civil en Cuba. Desde entonces permanece
en la sede de la Seguridad del Estado en La Habana sin que se le hayan
formulado cargos.

En 1999, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) desmanteló una
operación de decenas de espías cubanos, conocida como Red Avispa.
Hernández, su líder, resultó condenado junto con otros cuatro que
también cumplen prisión en cárceles estadounidenses. Otros miembros de
la red colaboraron con las autoridades estadounidenses o regresaron a Cuba.

Hernández está relacionado, además, con el derribo de dos avionetas de
exiliados en aguas internacionales que costó la vida a cuatro activistas
de la organización Hermanos al Rescate, que socorría a los balseros en
alta mar.

Desde entonces, el Gobierno cubano mantiene una intensa campaña
internacional pidiendo la liberación de los cinco espías. A partir de la
detención de Gross se han disparado las especulaciones de que pudiera
producirse un canje. En junio, durante una reunión con intelectuales y
artistas en La Habana, el ex gobernante Fidel Castro aseguró que los
cinco cubanos estarían de vuelta en la Isla para diciembre.

El jueves, el portavoz de la División Nacional de Seguridad del
Departamento de Justicia, Dean Boyd, dijo a El Nuevo Herald que no
harían más comentarios sobre el tema.

"La carta habla por sí misma", señaló. "No tenemos mayores comentarios".

Los representantes republicanos de la Florida, Ileana Ros-Lehtinen y
Lincoln y Mario Diaz-Balart, junto al senador Bob Menéndez y el
representante Albio Sires, ambos demócratas de Nueva Jersey, enviaron
cartas a funcionarios de la Administración de Obama para mostrar su
preocupación por un tema extraordinariamente sensible para la comunidad
cubanoamericana en Estados Unidos.

En una de las cartas, los legisladores aconsejaban a las autoridades "no
enviar señales a estados delincuentes de que pueden extorsionar con
éxito a nuestro Gobierno mediante el secuestro de estadounidenses
inocentes".

Diaz-Balart dijo que continuará haciendo todo lo que esté en su poder
"para obtener la excarcelación incondicional de Alan Gross".

A su vez, Ros-Lehtinen aseguró que, a pesar de que no se contempla
ningún canje, es importante destacar que los familiares de las víctimas
del derribo de las avionetas rechazan cualquier manipulación.

"Hablamos con una sola voz en la condena de una maniobra infame", precisó.

http://www.cubaencuentro.com/internacional/noticias/descartan-un-canje-de-gross-por-jefe-de-espias-cubanos-248279